ASPA

Nuestra andadura es muy corta. Empezamos a principios de este año 2.003 cuando varias personas, a las que nos encantan los animales, pusimos mucho empeño para saber en que condiciones estaba la perrera municipal de Socuéllamos. Acudimos en el mes de Febrero a la perrera municipal y nos encontramos con unos animales muy abandonados, tanto en materia de alimentación como de limpieza, debido a que se estaban cumpliendo estrictamente las ordenanzas municipales.

Nos pusimos a trabajar con más corazón que medios y nos hicimos un juramento, mientras nosotros existiéramos no se iba a sacrificar ningún perro. Y hasta ahora lo hemos conseguido. Hemos tenido enfermedades, sustracciones del poco material que tenemos, pero nuestro gran corazón nos hace seguir luchando por ellos.
Porque estos animales abandonados lo merecen todo, saben apreciar quien les quiere y lo agradecen de la mejor forma que ellos lo saben hacer, dándote todo su cariño.

Una vez que son adoptados seguimos en contactos con estas familias maravillosas que los han adoptados. Para saber de ellos nos mandan correos, cartas incluso fotografías ya que a estas familias las consideramos como amigos, porque la labor que han hecho es maravillosa y nos hacen crecer cuando recibimos noticias de ellos y sabemos que están alegres y orgullosos de tener una nueva familia. Con todo nuestro amor a quien adopte un perro abandonado.